
viernes, 13 de marzo de 2009
2. Sistema Planetario Solar

Mercurio es difícil de observar: nunca se separa más de 18" del Sol, por lo que no puede verse a más de 20° sobre el horizonte. Siempre aparece envuelto en las luces del crepúsculo, muy cercano al horizonte por donde se acaba de ocultar o está próximo a salir el Sol.
Venus, al igual que Mercurio, se observa por la mañana, antes de la salida del Sol, o bien al anochecer. Se le conoce como el Lucero del Alba o el Lucero Vespertino. Destaca en el cielo por su gran luminosidad, no igualada por ningún otro astro si exceptuamos al Sol y a la Luna.
Marte, por ejemplo, pasa cerca del Sol más o menos cada 780 días, y durante ese tiempo recorre el Zodiaco en toda su extensión, presentando grandes diferencias de brillo de unas épocas a otras. Se puede reconocer fácilmente por su intenso color rojizo aunque a veces se producen grandes tormentas de arena en su atmósfera que le confieren un tono amarillento, situación imprevisible que puede persistir durante varios días.
Venus, al igual que Mercurio, se observa por la mañana, antes de la salida del Sol, o bien al anochecer. Se le conoce como el Lucero del Alba o el Lucero Vespertino. Destaca en el cielo por su gran luminosidad, no igualada por ningún otro astro si exceptuamos al Sol y a la Luna.
Marte, por ejemplo, pasa cerca del Sol más o menos cada 780 días, y durante ese tiempo recorre el Zodiaco en toda su extensión, presentando grandes diferencias de brillo de unas épocas a otras. Se puede reconocer fácilmente por su intenso color rojizo aunque a veces se producen grandes tormentas de arena en su atmósfera que le confieren un tono amarillento, situación imprevisible que puede persistir durante varios días.
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